Con la llegada de un nuevo año, y a las puertas de una nueva edición de la Feria Internacional de Turismo (FITUR) que se celebrará a partir de mañana en Madrid, son varios expertos del sector turístico los que han adelantado ya unos cuantos puntos clave que marcarán el devenir de la industria turística a lo largo de este año 2026.
Desde Bonsái Revenue & Servicios Turísticos, queremos aclarar que los siguientes puntos que se mencionan a lo largo de este artículo no son aplicables al 100% a todos los establecimientos, ya que siempre hay diferencias y aspectos que más influyen en unos en comparación a otros por su ubicación, tipología de alojamiento, características y/o equipamiento con el que cuentan, etc.
Seguidamente, mencionamos cada uno de ellos:
1. Viajeros más selectivos, y mucho más conscientes acerca de la autenticidad, la sostenibilidad y el impacto que puede provocar su próxima visita en la cultura local del destino que se va a visitar.
2. La IA, una alternativa muy a tener en cuenta en la organización de los viajes. Tal y como ya comentamos en algún otro artículo anterior, la IA ha llegado al sector turístico para quedarse. Día a tras día, este ámbito está desplazando a los buscadores tradicionales para llegar a convertirse en alguien que diseña, propone, corrige y acompaña al viajero antes, durante y después de su próxima escapada.
3. De la sostenibilidad a la regeneración. Este punto está muy relacionado con lo ya comentado en el punto número 1, debido a que cada vez más, se comprueba que los viajeros cuentan con una enorme ambición para no dañar el entorno de todos aquellos lugares que visitan. La protección del entorno o la activación de economías locales están a la orden del día.
4. Youtubers e influencers, como factores de decisión. En la actualidad, y prácticamente para todos los rangos de edad, una inspiración visual y de corta duración es mucho más influyente que cualquier campaña de publicidad.
5. La diferenciación como factor clave. Un alojamiento turístico, ha dejado de ser simplemente un lugar en el que se ofrece un simple servicio de hospedaje. Día tras día, los alojamientos ya no se diferencian solo por su diseño sino por su relato, su identidad y por todas aquellas experiencias que un viajero puede realizar durante su estancia.
Con relación a lo comentado en este último punto, es frecuente que alojamientos ubicados en un entorno rural, organicen actividades o experiencias a sus huéspedes relacionados con los quehaceres de la vida diaria del pueblo en el que se ubican (como, por ejemplo: Dar de comer a un rebaño de ovejas; aprender a esquilar una oveja; aprender a ordeñar una vaca, etc.). Experiencias como éstas, que son totalmente cotidianas para los habitantes de los pueblos rurales, están consiguiendo un auge tremendo como actividades o experiencias turísticas.
A modo de resumen, cabe destacar que las tendencias de cara a este 2026 apuntan a un turismo diseñado “a medida” por el propio viajero, muy influenciado por la inteligencia artificial y donde el turismo en sí, se va convertir en algo mucho más emocional y a la vez, inteligente.
¡Veremos cómo se desarrolla!

