Si revisamos las reseñas de un alojamiento en los perfiles que éste tenga creados en los canales de venta con los que trabaje, en un meta-buscador o también, en su perfil de Google My Business, es muy habitual que en un porcentaje muy alto de ellas, se cite información relacionada con el desayuno que es ofrecido en él.
Durante muchos años, el servicio de desayuno que prestaba un hotel era prácticamente, accesorio e insignificante para aquel viajero que lo consumía durante su estancia. Entonces, en la actualidad … ¿Por qué ha cambiado tanto esta percepción?
Se debe de tener muy presente el hecho que ya comentábamos en anteriores artículos publicados en este mismo blog: Hoy en día, los viajeros cuentan con el propósito de realizar un viaje mucho más experiencial y en esta parte, cobra una especial relevancia el desayuno.
Éste, al ser el servicio de restauración más utilizado por los clientes a lo largo de su estancia, se convierte en una oportunidad fantástica para que desde el hotel, se muestre un servicio de calidad.
Al no estar considerado ya como un complemento adicional a la estancia (como lo era antiguamente) y sí como una experiencia justo en el momento en el que los huéspedes cuentan con un tiempo de pausa y disfrute, el desayuno está a la orden del día en las reseñas y es algo que tiene un impacto brutal en la reputación del alojamiento. Los clientes lo que demandan es calidad de producto, una buena imagen, un servicio profesional, una atención cuidada y como no, variedad.
Ya para terminar con este artículo, me gustaría resaltar un par de cuestiones que para diversos expertos del sector son también fundamentales: La primera de ellas, está relacionada con los hábitos de los clientes (debido a que como la cultura gastronómica está muy relacionada con la nacionalidad, no suele ser igual el desayuno que toma un cliente nacional en comparación al que puede tomar una persona asiática) y la segunda, con un cambio de tendencia en cuanto a la cantidad de producto ofrecido por parte del alojamiento durante el desayuno.
Si antiguamente la idea predominante que tenían los viajeros era “Ojalá haya un desayuno en el que pueda comer absolutamente de todo. ¡Sin parar!”, a día de hoy, esto ha cambiado por completo. La tendencia ha cambiado y en una gran mayoría de las ocasiones, los clientes valoran mucho más la calidad y/o variedad del producto que la cantidad.
Desde Bonsái Revenue & Servicios Turísticos, esperamos que las distintas pinceladas que hemos ido desgranando a lo largo de este artículo, os ayuden a ofrecer un servicio de desayuno excepcional a todas aquellas personas que vayan a realizar una próxima estancia en vuestro alojamiento.

